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11 septiembre 2007

Ciudadano del mundo

Creo que cada vez más, hay más gente como yo, que no se identifica a una identidad geopolítica y religiosa. Seria similar al estoicismo, movimiento filosofico del siglo IV adC, que se identificaban como ciudadanos del mundo. La realidad es que estamos evolucionando a una forma de vida, donde en las ciudades, conviven gentes de multitud de lugares, aunque ya hemos dando un paso más adelante: el ciberespacio. En internet no existen las fronteras. Puedes comunicarte con cualquier parte del mundo para hacer amigos, trabajar, consultar información, comprar, etc... Solo hay una barrera, la idiomática, aunque se ha establecido como estándar el Ingles. Se me ocurre, que seria interesante que como lengua oficial del ciudadano del mundo podría utilizarse el esperanto. Es un idioma que por su concepción, a partir de idiomas indoeuropeos occidentales (latín, el italiano, francés, alemán y el inglés), resulta, para los que conozcan alguno de estos, sencillo de aprender.

De todas formas, las nuevas tendencias no se han de desarrollar de forma "demoledora", ya que las personas más conservadoras, pueden verse amenazadas, provocando una reacción de retroceso. Esto se puede ver en lo que ha pasado en algunos países árabes que se estaban occidentalizando y han reaccionado con un extremismo religioso, o el auge en algunos países europeos, de la extrema derecha. La solución pasa por un cambio paulatino y sobre todo a una educación ética, que respete a las diferentes formas de pensamiento humano, evitando el comportamiento depredador que tanto nos caracteriza.

1 comentario:

Txinto dijo...

Hola Alberto. Ciertamente cada vez que pasa más trocitos de vida por delante nuestro... más tontas parecen esas fronteras. Unos dicen que quieren que otros se integran, cuando lo único que quieren es que se diluyan y que abandonen cualquier identidad o costumbre. Otros desde la miseria abrazan la manipulación del que les da una piedra para lanzar.Y los de en medio no somos capaces de atajar cualquier conversación racista, damos como inocentes los comentarios o pensamos que no merece la pena hablar sobre ello. Ya hace tiempo que me propuse que delante mío no se hicieran comentarios de ese tipo, que me impuse por ley reaccionar, dialogante, comprensivo, pero no tolerar opiniones que parecen inofensivas pero que están cargadas de plomo para los oídos que ansían aprender. Ojalá encuentre fuerzas todos los días. Ponte bueno pronto eh? Tx.